Este blog patrullerasargentinas.blogspot.com pretende compilar, en un solo lugar, toda la información que se refiera a la actividad presente, pasada y futura de las lanchas patrulleras, guardacostas y unidades menores de la Armada República Argentina (ARA) y de la Prefectura Naval Argentina (PNA)

jueves, 25 de junio de 2009

GUERRA DE MALVINAS

Guardacotas PNA en el Conflicto del Atlántico Sur (1982): GC-82 “Islas Malvinas” y GC-83 “Río Iguazú”

El 2 abril de 1982, cuando se produjo el desembarco argentino para recuperar las Islas Malvinas, la Prefectura Naval Argentina (PNA) dependía directamente de la Armada Argentina. (NdeE: Esta situación que venía desde el año 1955 duró hasta 1984, cuando mediante el Decreto 3399/84 se estableció que la PNA pasaba a depender del Ministerio de Defensa)

La Armada Argentina dispuso entonces el despliegue a la Islas Malvinas de dos (2) guardacostas Z-28 de la PNA: las lanchas GC-82 “ISLAS MALVINAS” y GC-83 “RÍO IGUAZÚ”. La primera estaba al mando del Subprefecto Eduardo Adolfo Olmedo y poseía una dotación de 15 hombres (incluído su capitán y dos oficiales), la segunda al mando del Oficial Principal José Carlos Carraga contaba con una tripulación de 18 hombres (incluído el capitán y dos oficiales).

RUMBO A MALVINAS

Las lanchas zarparon el 6 de abril de la Dársena E de Puerto Nuevo rumbo a Ing. White (Bahía Blanca), primera escala de su viaje que incluyó también el paso por Puerto Madryn y Puerto Deseado. En estos puertos fueron abastecidos de combustible, víveres y vituallas. En esta travesía el GC-82 “ISLAS MALVINAS” sufrió desperfectos en uno de sus generadores principales, que pudo ser reparado antes de la llegada Puerto Deseado.

Foto 1. Maqueta del GC-83 “RÍO IGUAZÚ” con el esquema prebélico de pintura que lució hasta llegar a Malvinas. La maqueta hecha artesanalmente (no es un kit plástico), de excelente factura, adolece sin embargo de un error. Luce en proa un cañón Oerlikon de 20 mm, que no tenían instalado estos guardacostas, y que le hubieran sido de mucha utilidad para su defensa antiaérea (Maqueta realizada por: Juan Machado)

El día 11 de abril a las 15:30 zarpan finalmente hacia las Islas Malvinas burlando el bloqueo aeronaval británico que regía a partir de las 0:00 del 12/04, y efectuando una peligrosa travesía en alta mar de casi setecientos kilómetros, que incluyó una fuerte tempestad de viento y lluvia.

EN PUERTO ARGENTINO

Las dos embarcaciones arribaron a Puerto Argentino a las 00:15 del día 13 de abril, con las tripulaciones agotadas pero satisfechas por la tarea cumplida pese a los contratiempos sufridos y la meteorología adversa. Al día siguiente se abocaron a dos tareas principales, la primera camuflar las naves para quitar el albo inmaculado que las hacía un blanco fácilmente identificable sobre las costas (NdeE: se utilizó para esta tarea pintura en color marrón claro y verde -en dos tonalidades- obtenida de las ex-barracas de Moody Brook de los Marines británicos) y, la segunda abastecerse de combustible para alimentar sus motores súper diesel (que se obtuvo de también de lo dejado por los británicos)

Foto 2. GC-83 “RIO IGUAZÚ” luciendo el camuflaje aplicado a mediados del mes de Abril en las Islas Malvinas (Foto: Prefectura Naval Argentina)

Las tareas que les encomendó el Comando Naval Malvinas, iban desde tareas de reconocimiento, a tareas de abastecimiento logístico a las distintas guarniciones diseminadas por las islas, patrullaje, barridas de radar, practicaje de los buques que ingresaban a Puerto Argentino (para guiarlos fuera de las zonas minadas), interceptación de comunicaciones, misiones de búsqueda y rescate (SAR) y tareas nocturnas de minado en la bahía a partir del 15 de mayo.

Foto 3. GC-83 “RIO IGUAZÚ” de patrulla en Malvinas. Obsérvese que la pintura de camuflaje en el casco (sobre todo en proa) comenzó a levantarse y que los montajes de 12,7 mm a popa fueron cubiertos con fundas blancaas para protegerlos del riguroso clima austral (Foto: revista GENTE)

ACTUACIÓN DEL GUARDACOSTAS GC-82 “ISLAS MALVINAS”

El día 17 de Abril zarpa de Puerto Argentino como escolta del pesquero “FORREST” (requisado por la Armada Argentina) con destino a Puerto Darwin. El objetivo de esta misión era el abastecimiento de las tropas de Ejército y la Fuerza Aérea acantonadas allí. La tarea fue efectuada sin novedades regresando a Puerto Argentino el 18 a las 14:30 hs. El resto de los días estuvo abocado a tareas de reconocimiento, vigilancia y practicaje.

El día 26 de Abril al anochecer zarpa de su apostadero para realizar el practicaje del Buque “CARCARAÑA”, ayudándolo a eludir el campo minado.

El día 28 de Abril volvió a escoltar al pesquero “FORREST” hasta Puerto Tamar. A su regreso a Puerto Argentino, el 1º de Mayo, viéronse obligados a buscar refugio en la Bahía de la Anunciación, ya que fueron notificados de la primera acción de guerra sobre territorio malvinense: el bombardeo de la aviación británica a la capital de las islas. A las 8:00 de ese 1º de Mayo sufren el ataque de un helicóptero británico que identificaron erróneamente como un Sea King, iniciándose acciones evasivas y repeliendo el ataque con las ametralladoras 12,7 mm de dotación del guardacostas. Las ráfagas de metralla del helicóptero atacante dieron sobre la banda de babor, dañando los escapes de las máquinas principales. En el ataque resultó herido el Cabo Segundo Antonio Grigolato.(NdeE: Si bien las fuentes argentinas hablan de un Sea King, los informes ingleses dan cuenta que el ataque fue realizado por el Lynx HAS.2 matrícula ZX736 tripulado por el Capitán de Corbeta Burrows, que operaba desde la HMS ALACRITY, una fragata Tipo 21 Clase Amazon. El mismo se retiró alcanzado por 6 disparos efectuados desde el “FORREST” pero sin mayores contratiempos).

Otra de sus misiones sucedió el 7 de mayo, cuando se ocupó de trasladar a comandos del Ejército a Bahía del Aceite y realizar un reconocimiento en pos de constatar un posible desembarco del enemigo en la zona.

Foto 4. Comandos del Ejército Argentino reman a la costa a bordo de un bote de goma, mientras en el fondo aparece en su amarradero de Puerto Argentino el GC-82 “Islas Malvinas” (Foto: Prefectura Naval Argentina)

Foto 5. GC-82 “ISLAS MALVINAS” amarrado en Puerto Argentino. Tras la pintura descascarada el casco pueden verse claramente las siglas GC-82 (Foto: Prefectura Naval Argentina)

Tuvo destacada actuación en este incidente, el Ayudante de 3ra. Marcelino Blatter que, al notar que el ancla estaba atascada en el fondo rocoso -lo que impedía maniobrar el guardacostas-, cortó la gruesa correa valiéndose de tan solo una sierra de mano. Su denodado esfuerzo no fue en vano, ya que posibilitó el traslado inmediato del herido y el recupero de la capacidad defensiva del guardacostas.

Continuó realizando eficazmente las tareas enumeradas hasta la rendición argentina, ocurrida el 14 de junio, a pesar de haber sufrido – el 30/04 - una avería en una hélice y en la línea de eje que limitaba su capacidad propulsora al 50%.

Ya en manos británicas continuó con sus tareas de guardacostas rebautizado como “HMS TIGER BAY” y fue trasladado luego a la base de la Royal Navy en Portsmouth, Gran Bretaña. Posteriormente, en junio de 1986, fue vendida a un particular.

Foto 6. La GC-82 "ISLAS MALVINAS" amarrada al "HMS CARDIFF" el 16 de Junio de 1982 (Foto: Griffiths911)

Foto 7. La GC-82 "ISLAS MALVINAS" ya rebautizada como "HMS TIGER BAY" en Portsmouth, Gran Bretaña en 1985 (Foto: Griffiths911)

Foto 8. La ex "HMS TIGER BAY" y ex GC-82 "ISLAS MALVINAS", ya en manos de un particular, atracada en Penzance el 14 de Julio de 1989. (Foto: ¿?)

ACTUACIÓN DEL GUARDACOSTAS GC-83 “RÍO IGUAZÚ”

Con tareas similares a las efectuadas por el GC-82 “ISLAS MALVINAS” su primer misión consistió en el practicaje del buque “FORMOSA” entre los campos minados el día 20 de abril.

Realizó también patrullajes diversos, y reconocimientos como el llevado a cabo hasta Bahía Vaca al noroeste de la Península San Luis.

Foto 9. Otra imagen de la GC-83 “RIO IGUAZÚ” navegando en Malvinas (Foto: Cacho Rodríguez Muñoz)

El 1º de mayo, día del primer bombardeo sobre Puerto Argentino, interceptó en frecuencia 2181, un mensaje del Almirante Woodward, Comandante de la flota inglesa intimando a la rendición al Gral. Mario Benjamín Menéndez, Gobernador Militar de las Islas Malvinas.

El 22 de mayo, en lo que sería su última misión, el guardacostas abandonó la rada de Puerto Argentino. Su tarea consistía en el transporte de 15 hombres del Ejército Argentino y dos obuses Oto Melara de 105 mm, piezas que debieron ser desarmadas y alojadas bajo cubierta, para no hacer peligrar la estabilidad de la nave. El destino Goose Green (Ganso Verde o Pradera de Ganso). A las 8:25 sobre la Bahía Choiseul fue sorprendido y atacado por dos (2) aviones Sea Harrier en vuelo rasante que le efectuaron disparos con sus cañones de 30 mm. Varios proyectiles acertaron en el “GC-83” causando averías en el timón, destruyendo el tablero de electricidad y provocando una vía de agua en el casco que derivó en la inundación de la sala de máquinas. La salida de servicio del tablero de eléctrico trajo como consecuencia que no pudieran usarse con eficacia las bombas de achique.

Los proyectiles también impactaron sobre el Cabo Segundo Julio Omar Benítez que operaba una de las ametralladoras Browning de 12,7 milímetros. La otra, a cargo del Ayudante de Tercera Juan José Baccaro, quedó fuera de servicio. Tanto Baccaro, como el Cabo Segundo Carlos Bengoechea, perdían mucha sangre junto al Oficial Principal Gabino González. El Capitán Subprefecto Olmedo, al ver que la nave se asentaba de popa por el ingreso de agua producto de los impactos recibidos, ordenó poner proa a la costa para embicar, tratando de salvarla y poder hacer frente desde una posición más ventajosa (ofreciendo la popa donde se encuentran los montajes de 12,7 mm) a la segunda pasada de ataque de los Sea Harrier.

Fue entonces, cuando el Cabo Segundo Ibáñez, tomó en sus manos la ametralladora 12,7 mm -que operaba Benítez-, apuntó y disparó ráfagas sobre los aviones atacantes, impactando en uno de ellos que se retiró al interior de la isla dejando tras sí una densa humareda, lo que hace pensar que fue derribado.

Según los ingleses, los Sea Harrier involucrados en el combate fueron el XZ496 piloteado por el Teniente de Navío Hale (que fue el que realizó el ataque) y el XZ460 comandado por el Capitán de Corbeta Frederiksen que le proveyó de cobertura superior- Por supuesto las fuentes británicas desmienten el derribo de una de las aeronaves.

En Argentina se da por hecho que se abatió un Sea Harrier, presuntamente el de matrícula ZA192 piloteado por el Capitán de Corbeta Batt que resultó muerto, pero fuentes británicas lo ponen en duda, ya que aducen que la pérdida de esta aeronave se produjo –por motivos no claros- un día después, o sea el 23/05. Si se produjo el derribo o no, no quita mérito a la heroica actuación de la tripulación que con medios escasos hizo frente a aviones caza de última generación.

El GC-83 “RÍO IGUAZÚ” con el casco con serias averías, semihundido a popa y encallado, quedó inutilizado (ver fotos 10 y 11)

Foto 10. GC-83 “RIO IGUAZÚ” en una toma muy difundida tal como quedó después del ataque de los Sea Harrier (Foto: La Gaceta Malvinense)

Los heridos fueron trasladados en helicópteros de la Fuerza Aérea a Puerto Argentino para sus curaciones y el resto de la tripulación (incluso el personal del Ejército que no tuvo heridos) fue conducido a Puerto Darwin, donde permaneció dos días hasta su regreso a la capital malvinense. El 24 de mayo, los restos del cabo Benítez fueron inhumados con las honras fúnebres militares, ante la presencia del personal superior y efectivos del Ejército y de la Fuerza Aérea, además de sus camaradas de Prefectura.

Los obuses Otto Melara, equipos de comunicaciones y demás vituallas militares que llevaba el guardacostas fueron luego recuperados y trasladados a Darwin mediante helicóptero. Así se pudo completar la misión asignada al "Río Iguazú” de transportar las armas de apoyo pesadas, que luego tendrían gran protagonismo en los combates por la defensa de Goose Green.

Foto 11. GC-83 “RIO IGUAZÚ” escorado y embicado luego del ataque sufrido el 22/05/82 por los Sea Harrier y el 13/06/82 por el Sea Lynx, en una imagen inédita (Foto: Roberto Borello)

Los técnicos de la Royal Navy clasificaron al guardacostas como recuperable, pero en una acción desafortunada en la elección del blanco –que deja ver cierta falta de coordinación en los británicos- el helicóptero Lynx XZ691 perteneciente al 815 Sqdn de la fragata clase Leander “HMS Penélope” le disparó un misil Sea Skua (el 13/06/82, el día anterior a la rendición) que hizo impacto en el puente de la lancha y la dejó inutilizable para siempre. Permaneció embicada en el lugar de los hechos varios años, hasta que – en fecha no determinada – fue liberada del encallamiento y hundida en la bahía.

Foto 12. GC-83 “RIO IGUAZÚ” embicado, en una toma realizada algún tiempo después de la guerra (Foto: Neil Rogers)

Foto 13. GC-83 “RIO IGUAZÚ” detalle de las huellas que dejó el ataque británico en su puente (Foto: Neil Rogers)

CONDECORACIONES Y RECONOCIMIENTOS

El fallecido Cabo segundo Julio Benítez fue promovido “post mortem” al grado de Cabo 1º, distinguiéndose su accionar con la medalla ”La Nación Argentina al Muerto en Combate”.

El Cabo segundo José Ibáñez recibió la máxima condecoración existente: "La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate”. Los tripulantes que resultaron heridos fueron distinguidos con la medalla “La Nación Argentina al Herido en Combate". Y ambas tripulaciones completas recibieron el distintivo “Operaciones en Malvinas" y “Prefectura en Malvinas”.

Finalizada la guerra se otorgó a las banderas de los dos guardacostas las distinciones “Operaciones de Combate”, “Prefectura en Malvinas” y una condecoración de la provincia de Santa Fe, consistente en una medalla con la inscripción “El Gobierno y el Pueblo de la Provincia de Santa Fe a la Bandera que Combatió en el Atlántico Sur 1982”. El Guardacostas GC-83 “Río Iguazú”, también recibió la distinción de "Honor al Valor en Combate”.

Fuentes:
www.riograndeplus.com.ar
www.histarmar.com.ar
www.prefecturanavla.gov.ar
www.proyectmalvinas2004.com.ar
www.geocities.com (fotos subidas por Daniel G. Gionco)
www.zonamilitar.com.ar (fotos subidas por Griffiths911)
"Faklands, the air war", Rodney Burden y otros (1986)
"La Guerra de las Malvinas", Ediciones F. Reguera (1987)

22 comentarios:

  1. QUERIDOS AMIGOS UN SERVIDOR NTERVINO DE FORMA CASUAL EN EL ENLACE DEL PUESTO DEL ROA QUE VIO POR PRIMERA VEZ A LOS HERIDOS DE LA PATRULLERA PERO NO PODIA CONECTAR CON PTO ARGENTINO.
    EL LEGENDARIO PUESTO MIKE 5 ESCUCHO EL MENSAJE DESESPERADO DEL PUESTO DE OBSERVACION Y EN UN INTENTO PELIGROSISIMO QUE LOS INTERCEPTARAN LOS INGLESES EL ROA MIKE 5 HIZO DE PUENTE PARA QUE ENVIARAN UNA PALA AMIGA EN ZONA PARA EVACUACION DE HERIDOS DE LA PATRULLERA.
    EN ESE PUESTO MIKE 5 LOS COMPONENTES SON:
    CABO PRIMERO GONZALEZ AVALOS
    SOLDADO CLASE 62 HECTOR CHAZARRETA
    Y UN SERVIDOR EL CABO OSCAR DORIA HABIENDO SIDO YO ESTANDO DE TURNO QUIEN DECIDI PONER EN RIESGO NUESTRA POSICION POR LA EVECUACION DE NUESTROS HERMANOS Y QUE PUDIERAN SER EVACUADOS DE INMEDIATO.

    UN ABRAZO.

    OSCAR DORIA
    FUERZA AEREA ARGENTINA
    MIKE 5 ROA COMUNICACIONES.

    ResponderEliminar
  2. OSCAR DORIA
    FUERZA AEREA ARGENTINA
    MIKE 5 ROA COMUNICACIONES...querido oscar, vos no crees que ya está bien de tanto protagonismo, vos de verdad pensas que sos un superheroe,jajaja

    ResponderEliminar
  3. Ellos son los protagonistas justamente, vos no se.
    Muy buen informe, saludos.

    ResponderEliminar
  4. Hola mi primo estuvo en esa lancha al momento del ataque era uno de lo operadores de los 105mm su nombre es FABIAN BACHMAN, estaba en la parte de adelante del navío, así lo escribió en unas crónicas en misiones en cuya provincia se halla en la actualidad.-

    ResponderEliminar
  5. Hola Alejandro se puede conseguir esos textos en algún sitio? Me interesa el testimonio de tu primo.
    Saludos y gracias por comentar.

    ResponderEliminar
  6. Como todos lo saños vuelvo a publicar la experiencia en Malvinas. saludos a los compañeros que estuvieron alli.
    CONTANDO SOLO MI EXPERIENCIA
    Cuando me toco hacer la colimba, venia con la mente cargada de gente que me decía que hacer la conscripción era una perdida de tiempo, era lo mas inútil que existía, que podíamos hacer algo mejor con ese año. Y mi madre había sufrido demasiado con mi hermano cuando hizo la conscipcion, asi que decidi apartarme y dejarla descansar. Nunca supuse lo que me iba a tocar, ni lo que ella iba a sufrir. Pido disculpas por ello.
    Y ya que irremediablemente me tocó, supuse que podía elegir algún destino en el que pudiera experimentar algo distinto a mi vida cotidiana. Y lo hice, pedi para ir a Paracaidismo en la Provincia de Cordoba,. Me toco el grupo de artillería aerotransportado 4. Paracaidistas de Tierra.
    El entrenamiento era muy duro, creo que pesaba 60 kilos y era una pelotita de fibra y nervios en esa época.
    Al entrar a principio de año 82, pude al menos hacer 3 meses y medio de entrenamiento en infantería, artillería y paracaidismo. Solo que cuando se dio la oportunidad de concretar el salto de bautismo, fuimos a donde ustedes se imaginan.

    ResponderEliminar
  7. Yo estaba, como siempre, incluso hoy día muy lejano al mundo de las noticias, pero se notaba para principios de abril que algo estaba sucediendo en el regimiento. Habia como un nerviosismo entre los cuadros, cuchicheos, reuniones raras. Mientras nosotros seguíamos nuestro entrenamiento. Yo nunca fui un soldado destacado, como tantos otros. Pero era muy tomado en cuenta por mi carácter rebelde y principios de vida.
    En esos días dieron el anuncio de que “habíamos tomado las Malvinas”
    Varios días después…
    Era tarde de noche y nos pidieron que formemos afuera, que “íbamos a ir a la guerra”.
    Empezaron a llamar a todos por nombre y apellido, menos a cuatro o cinco que se iban a quedar en el cuartel. Y entre ellos estaba yo. Yo no sabia que no iba a ir, y me empece a mezclar entre mis compañeros y les preguntaba si habían escuchado mi nombre. Alli vi a uno de los muchachos que lloraba desconsoladamente, y al preguntarle me dijo que no quería ir. Habia varios en esas condiciones. Cuando terminaron de llamar me diriji a mi cabo primero (Sanchez) y le pregunte ¿porque no me había incorporado en la lista?. El se quedo medio mudo y me miró, y me gritó que si no me habian llamado, me tenia que quedar. Yo le replique, porque no me ponía a mi, en vez de aquellos soldados que están llorando alla al fondo. De que le podía servir gente en ese estado. Y le pedi porfavor que me lleve. Y asi fue. Me dijo: agarre sus cosas y fórmese. Ya era parte del monton. No sé porque quería ir, me pareció que estaban sucediendo cosas importantes, y no me las quería perder. No se si fue insensatez o enstusiasmo. Un amigo me dijo : Que boludo que sos, porque no te quedaste? No dije nada allí.
    Preparamos todo y de a uno nos iban llamando y entregandonos nuestras armas.

    ResponderEliminar
  8. Cuando comencé la colimba, pusieron a mi nombre un FAL (rifle a repetición), reluciente, flamante, del cual nos encargábamos cada tanto de lubricar y mantenerlo en forma. Practicamos arme y desarme varias veces. Hicimos varias practicas de disparo en el polígono de tiro.
    Por ello me llamo poderosamente la atención que cuando me entregaron mi FAL, con mi numero de serie grabado, este no era el mismo que me habían dado cuando me incorpore al ejercito. Era un FAL en muy malas condiciones, viejo. Que no sabia si andaba y que no iba a poder probar hasta que fuera necesario. En una practica en las Malvinas de arme y desarme note que no tenia aguja percutora, no iba a funcionar. Menos mal que era de artillería. Me hice la pregunta que deje picando a falta de respuesta “¿será que nos mandan a perder?”. Yo ya nada podía hacer mas que ir y hacer todo lo que me ordenaran, ya que se supone que ellos sabían mas que yo.
    Estuvimos dos días en comodoro Rivadavia, desde donde le escribi una carta a mis padres diciéndoles que no se preocupen, pero que estábamos a punto de ir a las Malvinas. Y mis padres recibieron la carta, de ello me entere después. Yo siempre fui un tipo muy previsor y les solicite provisiones, supuse que eso iba a escasear, y también cigarrillos, porque dudaba de encontrar algún kiosco abierto en ese lugar.

    ResponderEliminar
  9. Puerto Argentino, fue el lugar donde aparcamos. Muy incómodos por el exceso de cosas para el frio y también un bolso enorme donde pusimos todo lo necesario para estar allí.
    No puedo contar lo que sucedió de una forma ordenada en el tiempo, ya que el estado que fui gestando fue de rareza, ni confusión, ni miedo, sino como si no hubiera tiempo, como si todo pasara lento, sin saber cual dia era, ni que pasaba afuera. En un momento hasta olvide el nombre de mis padres, de mi hermano, de mis amigos. Como un estado de enajenación. Y solo pasábamos el tiempo haciendo guardia, haciendo refugios, pozos. Y aguantando todas las noches un bombardeo constante, sin poder hacer nada mas que escondernos en los refugios.
    El hastio y el desconcierto era tal que algún soldado que otro se pego un tiro en los pies, para que lo regresen al continente. No creo que sean cobardes, eso fue en los tres días de tregua. Fue una incertidumbre tremenda. Solo vacio, sin información, nada. A partir de allí , la incertidumbre no fue mi emoción favorita.
    Un dia me dejaron de guardia, frio tremendo, hielo, nieve. Las guardias eran de dos horas para evitar el congelamiento. Comencé de noche, calculo tipo 12 y a las 2 me tenían que relevar. Eso no ocurrió, ni las 2, ni alas 3, ni a las 6, amaneció y un tiempo después me buscaron.
    Yo ya no podía mover mis piernas, totalmente inhertes y congeladas, pero estaba parado con mi fusil como debía. Y cuando el cabo 1ero me llama, no pude ir hacia el. Estaba casi dormido, pero por el frio y congelado de la cintura hacia abajo. Creo que a ello se debe que hoy dia tenga dolores de piernas todavía. El cabo me incito a que moviera mis piernas, creo que se asusto porque el se quedo dormido y se olvido de buscarme, o a lo mejor era una especie de castigo, no sé. Con lo poco de fuerza que me quedaba empece a mover con mis manos mis piernas hacia arriba y hacia abajo, hasta que al rato comencé a sentir un leve cosquilleo. Ahí me di cuenta de que no las iba a perder. Y le di con todo, al moverlas me dolían, como agujas punzantes, lo que me permitió con ayuda del cabo 1ero llegar hasta un refugio al cual le calentaron y me dejaron allí. Pasaron varias veces a preguntar. Tuve fiebre, lo cual me salvo, traspire mucho, y al segundo dia me levanté, de noche se seguían escuchando los bombardeos.

    ResponderEliminar
  10. Yo no sé si la inconsciencia o qué, pero estábamos tan acostumbrados al ruido de las bombas, que saliamos afuera de noche como si fuera un dia normal, andábamos, nos visitábamos, hacíamos guardia. Buscabamos comida. Algunos aprovechábamos para salir, en las noches de bombardeo mas cercano, para buscar comida en los de la fuerza aérea o de la marina, ellos tenían muchas provisiones y cigarrillos.
    Quiero aclarar que yo no pasé hambre, por lo cual agradezco a todos los que enviaron y donaron comida y abrigo. Algo les puedo asegurar que llegó. El problema real lo tuvieron los que estaban lejos de los lugares de reparto, ya que no había un batallon de logística que realmente les acercara los alimentos. Y si lo había, no cumplían correctamente con su función, porque a pesar de haber mucha comida, muchos pasaron hambre de verdad. Luego del conflicto, ya en campo de mayo, algunos amigos que habían quedado en Puerto argentino, corroboraron mi suposición, ya que me dijeron que los ingleses abrieron los containers y estaban llenos de cosas, algunas podridas y otras en muy buen estado. Muchas cosas llegaron a las Malvinas, (especialmente a la zona Centro, creo que en el interior no tuvieron tanta suerte) pero había demasiada ineptitud en lo organizativo militar.
    Por otro lado, mientras otros se refugiaban de las bombas, yo salía a buscar comida para mi y mis amigos. Encontré varios amigos de la secundaria que me proveían o me cambiaban cosas. Nunca tomamos de los Kelpers, sino de las provisiones antes mencionadas y escondidas. ¿Qué inconsciencia? Se ve que no entendía nada del peligro o no me daba cuenta. No creo que haya sido eso valor.

    ResponderEliminar
  11. Tampoco me regocijo en ello, y dudo que haya sido algo bueno, pero era como se podía vivir allí. Una noche el bombardeo se hizo muy cercano, pero muy , muy cercano, a tal punto que realmente me inquieté, y deje mis actividades nocturnas esa vez. Me dirijí al refugio y al entrar vi que estaban un cabo 1ero, un cabo y un soldado. Y al ver que iba a entrar me dijeron que si no les daba una lata de albóndigas no me dejaban refugiarme., les dije que mejor después, que estaba muy peligroso, y no me pelaron, me dejaron afuera, ¿pueden creerlo?.
    Me fui a otro refugio solo de soldados y nunca mas volvi con los cabos. Por supuesto que comparti todo con ellos (los soldados).
    Algo que hay que saber , es que en las Malvinas llueve todo el tiempo. Uno vivía mojado permanentemente, no había posibilidad de secarse, ya que no se podia hacer fuego por los motivos que conocen.
    En cuanto a la comida se refiere, tuve como dije mucha mucha suerte. Me llamaron una noche en secreto y me llevaron a un lugar donde había muchas cajas, un sargento me pregunto mi nombre, y me dio una caja enorme. La encomienda de mis padres¡¡¡¡¡¡ Fui creo el primero , creo que casi el único en recibir una encomienda. Por supuesto que todo el batallón se entero, hasta tal punto que hasta algún subteniente me pidió algo, que se lo di, porque era un excelente tipo. Yo no me dejaba sobornar asi nomas. No te iba a dar algo por miedo o por jerarquía, prefiero los soldados como yo. Una caja llena de chocolate, leche, cigarrillos, pastillas de alcohol, comida deshidratada, tal cual le había pedido a mis padres. Y una carta de mi mama, que alegría. Eso me desentumeció un poco.

    ResponderEliminar
  12. Al rato de ello, horas tal vez, pidieron a 14 soldados que nos alistemos que nos íbamos de misión secreta. Y allí empezó la parte mas movida de esta historia.
    Supimos que íbamos con dos piezas de artillería como apoyo hacia algún lado, pero no sabíamos adonde. Nos subimos arriba de la lancha de la prefectura llamada “Rio Iguazú”. El cabo 1ero Sanchez y el subteniente Navarro y 14 soldados mas. A partir de allí, fue como entrar en una coctelera, fue como ser movido por una gran batidora. Una experiencia tras otra, allí realmente supimos lo que es estar en guerra.
    Esperamos cerca de una hora en el pequeño muelle, sin saber adonde íbamos. Y eso era una constante que nos acompañó todo el tiempo, “el no saber”. Los suboficiales no tenían ninguna comunicación con nosotros los soldados, nos decían adonde ir y que hacer y no porque. Si ellos se equivocaban, nosotros también, porque no nos daban ningún criterio a seguir. Si había que disparar para alla, no nos decían que venia un escuadron o que estaban alineados de tal forma, o una estrategia, solo había que ir sin saber adonde ni porque. La incertidumbre siempre fue lo mas certero que tuvimos en todo momento. Si había que pedir algo,lo gritaban, propio de los militares.
    Subimos a la lancha de la prefectura, luego que con la grua subieron dos piezas de artilleria de 105 mm, las cuales estaban a cargo nuestro, sin saber, ni siquiera adonde íbamos.
    Yo estaba con el estomago lleno de chocolate y comida que había recibido en la encomienda de mis padres, y que había dejado en parte en puerto argentino. Como no cabíamos adentro , a mi y a Gonzalez, de la clase 62 nos dejaron arriba, creo que se llama popa, corríjanme si me equivoco. Quedamos guareciéndonos del viento entre cuatro vigas verticales que había allí. Mucho no se veia porque era de noche.
    Y entonces el barco empezó a moverse. ¡Que manera de marearme y de vomitar¡. El oleaje movia la lancha “Rio Iguazú” para todos lados, siempre avanzando hacia quien sabe donde. Todo me daba vueltas.
    Me quedé dormido hasta que al amanecer me despertaron los gritos de dos argentinos, cuyos nombres supe después, al menos de uno de ellos (cabo 1ero Benítez) que decían, ¡¡¡Harriers, harriers¡¡¡¡. (aviones ingleses)
    Con suma velocidad uno agarro la ametralladora antiaérea y el otro las balas, ya que se manejan de a dos, y comenzó a disparar. ¡¡¡¡Fue todo tan rápido¡¡¡¡
    Saltaban los pedazos de metal y algo mas, que no sabía que era, alrededor nuestro. Por todos lados se escuchaban los disparos y los impactos. El primer reflejo fue acurrucarse y taparse la cara. Es muy probable que si los nuestros no hubieran disparado, los aviones pasaran de largo, pero no fue así. No los dejaron pasar.

    ResponderEliminar
  13. Y de golpe pasó todo y se escucharon los gritos de queja. Cuando levanto la vista veo a los muchachos que manejaban la antiaérea tirados en el piso de la lancha (en realidad era un lanchón). Todavía no salía de la sorpresa cuando vi al que disparaba casi cortado a la mitad por una ráfaga del avión ingles, y al otro con la pierna desgarrada como si le hubieran cortado con una cimitarra.
    Ahora entendía que era lo que volaba alrededor nuestro junto con el metal.
    Otros dos tripulantes salieron corriendo desde abajo y le tomaron de los hombros al de la herida en la pierna y le bajaron del lanchon. Yo no salía de mi asombro, ni tiempo hubo siquiera de tener miedo.
    Se escuchaba un continuo silbido intermitente. El soldado Gonzalez (el que iba al lado mio) se tomaba con la mano a la altura de la garganta, después me entere que una esquirla del barco le rozó (se salvo de casualidad). Esta había saltado por el impacto de los proyectiles del avión ingles. Yo sin un rasguño hasta el momento.
    El barco quedo inclinado en movimiento mientras iba lentamente hacia la costa. El silbido continuaba. Me levanto de donde estaba, a escasos metros de donde sucedió todo (2 metros o 3) y veo un humo en el fondo del cielo y delante mio, en el aire, un harrier que venia a toda velocidad hacia el barco. Miro hacia los costados, y yo era el único soldado que estaba todavía arriba del barco. Mi primer instinto fue tomar la ametralladora con mis manos para dispararle al avión, y lo hice, la toqué, solo que no supe como dispararla, ya que no tenia entrenamiento al respecto, y aparte se dispara de a dos, uno sostiene la metralla y el otro dispara.
    Vi el avión que venía hacia mí y escuché un sonido al mismo tiempo que, no sé si me tire, o me empujaron, se sintió como si me hubieran lanzado contra el piso. La ráfaga que disparó el harrier hacia mi levanto un montón de hierro del lanchón por delante mío. La ráfaga pasó por encima mío. Me quedé un rato corto en el piso y luego me levanté. Vi al harreier que se alejaba. De nuevo sin ningún rasguño. Uff¡¡¡

    ResponderEliminar
  14. Si bien lo que cuento parece largo, en realidad, sucedió en el término de dos o tres minutos. Todos los ataque de aviones eran muy veloces, fugaces, causaban daños, bajas, destrozos rápidamente y después se iban.
    Me levante y me detuve a observar el cuerpo sin vida de mi compañero caído. Mi primer pensamiento aunque les parezca mentira, fue filosófico. Me puse a pensar sobre la vida y la muerte, y me decía a mí mismo, que la persona que era antes de morir ya no estaba allí. Lo que quedaba de ese ser era lo único que se veía, parcialmente destrozado, casi cortado por la mitad. Aquello que producía la vida y lo animaba un rato ha, se había ido. No sentía asco, ni miedo, solo vi un cuerpo cuya vida se había escapado. Parecía que por un segundo entendí la eternidad del alma. Muchas veces nos preguntamos si existe la vida después de la muerte. Yo pregunto: ¿existe la vida antes de nacer, antes de la vida?. Me sorprendí a mi mismo en ese estado de contemplación. Por dentro cierta paz me recorría. Estaba absorto contemplando la escena como si también pudiera verme a mi mismo dentro de ella. Seguía siendo el único soldado vivo arriba del barco.
    De pronto salgo de mi estupor filosófico cuando escucho al subteniente Estevez (a cargo de nuestro grupo, pero no el famoso Estevez que murió combatiendo)) que me gritaba desde abajo del lanchón “Bachmann, pelotudo, que hace todavía allá arriba “Ya se fueron” le dije, para que iba a bajar y mojarme, el pareció no escucharme y me volvió a repetir lo mismo, Y bajé (al divino botón, porque después tuvimos que subir de nuevo). El silbido intermitente continuaba. Un harrier había caído, el otro se escapó.
    En la escuela 300, en una charla con los chicos cerca de las Malvinas y la experiencia de la guerra, me preguntaron cómo me sentía estando allí. Les respondí que estaba como en un estado de enajenación e inconsciencia, un estado de no saber nada, ni siquiera que estaba haciendo allí. Lo único que sabía realmente era que estaba allí, y que había que hacer lo que era necesario dado el momento, ya que no había mas opciones que esa.
    Ya cuando estaba en Puerto Argentino, me costaba mucho recordar a mis padres, hermano y amigos. Estaba en un estado de olvido de toda mi vida. No había miedo tal cual lo conocemos, sino inconsciencia, confusión, todo era nuevo y sorpresivo. Cuando tengo que describir al resto de mis compañeros, siempre aclaro que no vi acobardarse a ninguno, no puedo decir tampoco que éramos valientes, íbamos a donde teníamos que ir sin chistar y sin retroceder, éramos realmente jóvenes e inconscientes. Por ejemplo, nunca vi a nadie orinarse encima. Cuando explotaba una bomba cerca nuestro nos asustábamos, pero era normal, el estruendo era mucho y saltaban cosas para todos lados. Imagínense cuando explota una garrafa de gas, así era una parte del tiempo. No se puede quedar como si nada pasara cuando explota algo tan fuerte.
    En Puerto Argentino (mi primer destino) el bombardeo era constante, un poco sicológico y un poco verdadero. Cuando venia la noche solo esperábamos el ruido de la artillería inglesa. Y un dia nos quedamos totalmente desconcertados cuando eso no ocurrió, hubo una tregua de tres días. Fue terrible. Una incertidumbre tremenda, demasiado silencio. Algún amigo en una guardia se disparó en el pie porque no soportó tanta calma. El no tenia miedo de las bombas, lo mató el silencio y la incertidumbre. Herido por sí mismo, lo llevaron al continente.

    ResponderEliminar
  15. Sigamos con la “Rio Iguazú”:
    Vimos que el avión ingles no volvió, entonces nos organizamos para volver al barco. Estaba inclinado, varado en la costa y agujereado por las bombas que dispararon. Primero fue Sulin (soldado) el que se subió al lanchon, y después nos subimos otros, yo creo que fui el tercero. Seguia el silbido intermitente. Alli vimos la situación, bajamos a sala de maquinas y a donde estaban nuestras piezas de artillería, una pieza estaba hundida bajo el agua, por lo cual supimos que la perdimos, y al costado vimos algo que nos sorprendió, una bomba que había caído en sala de maquinas y que no había explotado. Ese era el silbido intermitente. Yo hoy no estaría contándoles esta historia si hubiera estallado. Hoy día me pregunto: ¿Cuántas vidas habré agotado allí?
    Una estadística tomada del campo de batalla en Malvinas, hecha actualmente, revela que al tener armamento defectuoso, no estallaban ni salían el 60 % de los proyectiles de nuestras armas. Teníamos por ejemplo, un fusil sin aguja percutora, proyectiles que no estallaban. Se hablaba de Bazookas sin gatillo. Por lo tanto, si disparábamos hacia el blanco con muy buena puntería era como si le hubiéramos tirado las balas con las manos. El tema, es que nosotros nos decían que disparen y disparábamos, pero que culpa teníamos que nuestra armas no sirvieran., y que los proyectiles no exploten. Es muy probable que los militares también hayan planeado un lavado de armas, porque sino como se explica que en el cuartel nos hayan dado buenas armas y para ir a Malvinas las peores. Y supongo que también nos mandaron a perder, porque al suceder ello, todas las armas quedaban en manos de los ingleses, y no iba a haber nunca forma de demostrar dicho “lavado de armas”. La cuestión es que esas armas desaparecieron, (las buenas) ya que las que estaban registradas quedaron en Malvinas (las truchas). Eran armas dobles, dos armas con el mismo número de serie. Si una desaparece, la otra no existe. Insisto: “Nos ,mandaron a perder”, y lo usaron para enriquecerse.
    Tuvimos que movernos con mucho cuidado para no moverla y que no nos llevemos sorpresas (que no haya un bum). El cabo 1ero Sanchez y otros soldados dirigieron el rescate de provisiones, en lo que ayudé al resto. Buscamos por todos lados para encontrar viandas y elementos de subsistencia (mantas, botiquín, etc, ya que no había ningún poblado cerca. Yo a esta altura era un experto en encontrar comida, y mis compañeros lo sabían. Y llenamos los bolsos de latas, chocolates y galletas, las cuales aumentaron nuestras calorías e hicieron que volvamos más gorditos que otros a los que no les llegaba la comida. Otra vez: “desgracia con suerte”.
    Aclaremos que mi suerte, no fue la de muchos, que estaban en lugares muy anegados, mojados en los pozos de zorro, y con lluvia donde la comida llegaba cuando se acordaban de llevarla. La necesidad de subsistir, les llevó a muchos a robar ovejas o viveres a los pobladores. Y todos sabemos que está mal eso, pero no había para muchos otra forma de seguir vivos, estábamos en guerra. Yo tuve la suerte de encontrar comida de la forma mas rara, para mi y mis compañeros. Y no es porque me la hubieran dado. Puntualmente en este caso a través de el hundimiento por parte de los ingleses de la “Rio Iguazú”. Igual a ellos les costó un avión.
    Esa día dormimos en la intemperie. Una noche hermosa y brillante. Pareció por un momento que estábamos de vacaciones, mirando el cielo, y comiendo chocolate.
    Después del atardecer del día siguiente, un helicóptero argentino se asomó. Cargamos nuestras cosas, sacamos la única pieza de artrilleria que sobró, y nos fuimos a un pueblo llamado “Goose green”, algunos le tradujeron como “Ganso verde”, pero en realidad en castellano es: “Pradera del ganso”. Paramos en una carpintería. La mitad de nuestras armas personales se hundieron con el lanchón, o cayeron por la borda. La mitad de nosotros estábamos desarmados, pero con un obus 105 milimetros para disparar alos ingleses. Algo es algo. No es una hondera.

    ResponderEliminar
  16. Encontramos un lugar donde dormir, un establo de ovejas sin ovejas, capaz que ya se las habían comido.
    Me asombró la actividad del lugar. En Puerto Argentino había bombardeo solo de noche, pero allí, en Pradera del ganso, era casi todo el día. En este lugar los aviones ingleses pasaban a cada rato, diez veces y otras dos.
    Nosotros al tener pocas armas, solo nos quedaba quedarnos quietos y esperar a que termine el bombardeo. Además, el lugar donde dormíamos y donde aparcábamos estaba arriba de un gran depósito de combustible para aviones (escondido, enterrado). Cualquier bomba que cayera cerca iba a ser fatal para todo el pueblo. Que le vamos a hacer, asi nomas eran las cosas.
    Nos sorprendió la defensa antiaérea del grupo de artillería de Mar del Plata, todos soldaditos como nosotros, pero que soldaditos, dios. Habian colocado las armas antiaéreas arriba de tractores, y cada vez que se detectaba un harrier (avión ingles), se subían y disparaban con todo lo que tenían contra ellos. Esas armas si que andaban. Y los que la manejaban mas aun. Era el GADA 10 de Mar del plata. Impresionante su labor. A tal punto fue su desempeño, que los ingleses no pudieron tomar fácilmente nuestra posición. Yo todavía recuerdo este hecho como un ejemplo de valor y osadía. Esos realmente eran soldados argentinos, y de 18 años. Vamos todavía. No se cuantos aviones ingleses bajaron, pero fue notable su accionar.
    En la noche nos toco a nosotros. Nos reunieron a los 14 y nos dividieron en dos grupos de siete. Un grupo se aprestó con el cañón que había quedado y nos encaminamos cerca de las diez de la noche con un rumbo que solo el subteniente y el cabo 1ero sabían. Un tractor nos llevó junto al cañon y los proyectiles. Luego de andar, no se cuanto, nos detuvimos, en la mas completa oscuridad y sin nada alrededor. Marcamos las coordenadas, abrimos los proyectiles y comenzamos a disparar según los datos que nos habían pasado de la posición enemiga. Quiero aclarar, que no teníamos armas personales, tampoco apoyo de infantería. Estabamos solos en la noche, haciendo fuego de hostigamiento a todo el frente ingles. Siete soldados y dos cuadros. Se que suena ridículo, pero era tal cual se los cuento. Veiamos a lo lejos como explotaban nuestros proyectiles. Eramos una manga de inconcientes, no se que grado de valor o coraje pueda representar eso para ustedes, yo creo que era inconciencia pura nomas.
    De golpe tuvimos orden de parar el fuego, porque uno escuchó ruidos de motores. Un helicóptero ingles. A toda raja tapamos todo con las redes de camuflaje, nos tiramos debajo de ellas y nos quedamos quietitos quietitos, casi sin respirar. El helicóptero cercano no nos encontró. Uff, zafamos otra vez. Nos fuimos “silbando bajito y en silencio”. Tarea concluida.
    Y así fueron varias noches, nos turnábamos, un dia un grupo, otro dia otro. Que locura. Entre helicópteros ingleses y disparon asi fueron nuestras noches en Goose green. De dia soportábamos los bombardeos de los aviones y de noche a disparar.
    Una vez el otro grupo fue de dia, a la tarde. Craso error. Volvieron a las horas y cuando los veo, estaban blancos como papel. No hablaban, no se quejaban, nada. Le pregunto a uno mas tarde y me cuenta que un avión los vio, y les tiro una bomba fragmentaria justo pòr encima de ellos. Pueden creer que no explotó¡¡¡¡¡¡¡. Que suerte¡¡¡¡¡ Una bomba fragmentaria es una bomba que se divide en multiples bombas y explotan en un sector grande cubriendo todo. Otros mas que zafaron.

    ResponderEliminar
  17. Así seguimos hasta que vino el Gran día, el dia del combate final. Si hubiéramos visto solo el cielo, pensaríamos que era una fiesta de fuegos artificiales enorme a fin de año en Brasil. Pero al mirar la tierra, la realidad era otra. Miles de disparos surcaban el aire, y no justamente demasiado alto, algunos al ras del piso. No se como todavía estamos aquí con tantos disparos. Seguro que la vida nos tenia otra cosa preparada.
    Un obus 105 mm tiene una distancia máxima de 10 km. Pero para poder usarlo y no tirar a cualquier lado, hay que contar con un observador adelantado, con equipo de radio, que fuera a pocos metros de los ingleses y transmitiera las coordenadas para los que están al lado del cañón puedan disparar. Bueno curiosamente teníamos todo ese equipo. Uno de mis compañeros se puso el equipo en la espalda y casi sin armas se fue al frente, solo. A transmitir las coordenadas para que nosotros podamos disparar. Merecio mi mayor respeto este acto de valor. Este muchacho era gay. Y sin importarle su propia condición se fue solo al frente, y gracias a el tuvimos las coordenadas para disparar. Estuvimos horas disparando. A mi me toco junto a otros, el papel de abrirlas cajas de los proyectiles, buscarlos y traerlos desde donde estaban hasta el lugar del combate.
    Horas estuvimos disparando, hasta que casi se acabaron nuestros proyectiles, y el Gral del cual nunca supe el nombre decide rendirse. A nosotros nos sorprendió la decisión. Estábamos en lo mejor. Todavia podíamos resistir un poco mas…. Pero también era cierto que no conocíamos la condición de los otros que estaban bien al frente. Por otro lado de alguna manera nos alegramos, porque no iba a haber mas muertes. Creo que fue acertado. No tomaron nuestra posición fácilmente. Les costo mucho esfuerzo, mas de lo que ellos habían pensado. Y eramos soldaditos con una preparación precaria y con armas defectuosas. ¿Qué hubiera pasado si hubiéramos tenido mejor preparación, o simplemente mejores armas? El gral del ejercito ingles destaco la labor del ejercito argentino en estos lugares, y hasta se sorprendieron de que les hayamos puesto tanta resistencia. Uff. Zafamos. Otra vez sin ningún rasguño.
    Ellos pensaban que un dia iban a desembarcar y que iban a tomar el te, un dia en un lugar, otro dia en el otro. Eso tardo mucho en ocurrir. Y tomaron el te frio y tarde. Su plan fue para una semana, y tardaron dos meses en concretarlo. La fuerza aérea y la artillería aérea y de tierra cumplieron un gran papel que demoro mucho sus objetivos.
    El informe de Patricio Mediondo da una idea de las bajas reales de los ingleses: Pongo aquí a continuación el detalle final del informe.
    TOTAL CAÍDOS: 1090
    TOTAL BUQUES DAÑADOS O PERDIDOS: 31
    TOTAL AERONAVES PERDIDAS: 154
    Gran Bretaña nunca declaró el verdadero número de bajas de sus tropas ni la pérdida de numeroso armamento. Fue inferior a La Argentina y queda demostrado por el gran daño sufrido, que supera ampliamente al que recibió Argentina.
    El pueblo Argentino, tiene que estar orgulloso de que sus “soldaditos de 18 años” junto a los oficiales, quienes con armas viejas y precarias resistieron tremendamente el embate del ejercito ingles. Y es bueno que los demás países sepan que si un ejercito de 18 años puede hacer eso, que no podría hacer un ejercito debidamente entrenado y con armas apropiadas.
    Recomiendo buscar el libro del gral a cargo del ejercito ingles, el cual da un pantallazo de la realidad de lo que paso en las Malvinas: “los 100 días del Alm Sandy Woodward”

    ResponderEliminar
  18. . en este libro destaca la labor del soldado argentino, mucho mas de lo que reconocieron el mismo pueblo argentino.
    Continuando con la historia de las Malvinas:
    Nos rendimos, un poco a regañadientes, pero agradecidos de la supervivencia de nuestros compañeros. Entregamos las armas, y luego fuimos encerrados en un establo de ovejas. Ellos nunca supieron que debajo estaba un cuantioso deposito de combustibles para aviones. Ningun argentino habló del tema.
    Estuvimos varios días allí, y luego nos llevaron en Un helicóptero Ingles hasta Bahia San Carlos, en donde estuvimos dos días en un campo de concentración, con alambres de puas, ametralladoras vigilando a ambos lados, en la lluvia. Faltaban solo las cámaras. Parecia una película. Increible. Los ingleses también parecían actores de películas. Pulcros, limpios, armados hasta los dientes. Grandotes. Todavia no puedo creer que les hayamos puesto tanta resistencia.
    No se cuantos días estuvimos allí, porque no veíamos la luz, no sabíamos cuando era dia o noche. Nos trataron con mucho respeto y nos dieron de comer una vez al dia. De tarde nos daban un paquete de galletitas y algo caliente.
    El soldado ingles Graham Pauls:
    Un soldado que hacia guardia todas las noches, super aburrido, pregunto en ingles quien conocía su idioma. Yo asentí, y me saco al pasillo, y comenzó a hablar. Me pregunto si tenia familia, si era cierto que todos teníamos 18 años. Le dije que si. El me comento que tenia una esposa y una hija, que en Inglaterra no había trabajo, y que el esperaba sobrevivir hasta poder juntar el dinero para comprarse una granja y dejar este asunto de las armas. Que si era por el no elegia este camino, pero no le quedaba otra.
    El siempre me daba provisiones extras, galletitas, etc..No podía creer mi suerte. Realmente volvi gordito. Creo que fui el único.
    Un dia cuando me saca al pasillo vuelve con varios soldados, uno de ellos haciéndose el simpatico, me pregunto cosas de mi tierra, de mi familia, y asi como si nada, me empezó a indagar sobre la cantidad de fuerzas y armamento que había en las Malvinas. A lo cual yo siempre contestaba: “one million”, m preguntaban cuantos soldados habían, yo les decía: “one million”, cuantos cañones: “one million”, Cuantos barcos: “one million”. Hasta que se cansaron, esbozaron una sonrisa, me miraron y se fueron. Minga les iba a decir algo. A pelarse.

    ResponderEliminar
  19. Desembarcamos, nos despedimos con Graham. Y luego nos escribimos varias veces.
    El me contaba como estaba con su proyecto, pero no me podía dar datos de donde estaba ni porque. Después deje de escribirle, porque quería olvidarme de todo lo que había pasado.
    Y por mucho tiempo lo logré.
    Luego nos llevaron en un barco gigante hasta Montevideo.
    No podrán creer que el comandante de ese barco era el padre de mi compañero Rodolfo Sulin, quien fue condecorado por su esfuerzo en rescatar provisiones del barco. A mi criterio no fue una medalla que le tendrían que haber dado por ello, ya que eramos varios los que intervenimos en ese suceso. Si se merecía una medalla, pero mas que nada por su valor en el combate. Ya que mientras los jerarquicos estaban atrás del cañon (unos metros) en la batalla final el soldado Sulin, estaba montado arriba del cañon disparando a todo trapo sin miedo, saltando con el cañon. Lo tuvieron que arrancar de encima del cañon para que pare. Eso merece una medalla.
    Bueno la cuestión, es que el comandante Sulin, nos atendió de maravilla, comimos hasta que no pudimos mas, eramos tres amigos en los espacios privados de la comandancia y yo engordando cada vez mas.
    De allí nos llevaron a Campo de Mayo, donde nos trataron no muy bien.
    Que curioso que el ejercito ingles nos trato mejor que nuestro propio bando.
    Nos intimaron a que no hablemos, nos destrataron, nos quisieron hacer la sicológica. No entendíamos nada. Encima que nuestro siquismo estaba en un estado de fragildad, estos pelotudos nos trataban mal. Que bajon.
    Yo por las dudas seguía comiendo y engordando.
    Cuando me dejaron ver a mis padres después de varios días, casi no me reconocen, esperaban verme delgado. No fue asi.
    Volvi a casa, adelgazé. Me encerre a dibujar, ver tele y hacer nada. Comence a trabajar, estudiar.
    El estado me dio un trabajo en ENTEL antes de que se convierta en TELECOM, que conserve por dos años.
    Me dieron la baja en la colimba.
    Y luego, como me estaba volviendo loco, ya que la gente no me dejaba descansar de tanto preguntar y preguntar y juzgar sin saber. Decidi con la ayuda de mi familia hacer borron y cuenta nueva. Cambiar toda mi vida.
    Deje todo. Amigos, trabajo, estudio.
    Busque otro trabajo, otro estudio, otra vida y durante casi 28 años no hable mas del tema. Tuve algunas alucinaciones al comienzo, pero después cedieron. Por suerte.

    ResponderEliminar
  20. Estudie filosofía de oriente y occidente. Me dedique al naturismo. Aprendi mucho.
    Rehice mi vida. Trato de ayudar a mejorar a la gente a través de mi profesión. Y creo que lo logro la mayoría de las veces.
    Rara vez me acordaba de las Malvinas.
    Hasta ahora.
    Escribo esto para que no me pregunten por la calle. Esta toda mi experiencia aquí. O casi toda.
    Gracias
    Ahora transcribo preguntas y respuestas que me hizo la gente
    PREGUNTAS Y RESPUESTAS:
    ¿Cómo te sentías alla?
    Raro, enajenado, inconsciente de lo que realmente estaba pasando. Incomunicado, incertidumbre era lo que mas predominaba. Con los ojos bien abiertos.
    ¿Teniamos buenas armas?
    En la parte de artillería si, no en lo personal, el armamento de defensa personal en algunos casos no andaba.
    ¿Cómo son las islas?
    No tan lindas como Misiones. Sin plantas, Sin montañas. Solo sabanas y ondulaciones con agua. Tienen su atractivo
    ¿Cómo son los ingleses que viven allí?
    Alli no viven ingleses. Si las Malvinas son argentinas, son todos argentinos, quieran serlo o no.

    ResponderEliminar
  21. ¿Irias a otra guerra allá?
    La verdad que no. Es mas me gustaría poder contribuir a que nunca mas haya una guerra en el mundo. Generaciones han quedado anuladas para la argentina. Hijos de mis compañeros nunca existirán para jugar con mis hijos. Los hijos deben enterrar a sus padres, no al revés.
    Hay que aprender a negociar, a pactar a solucionar todo por las buenas. Para ello hay que entrenar desde la niñez, desde la educación, desde la no violencia, desde el amor. Las guerras ya no son como hace 30 años, casi cuerpo a cuerpo. Hoy son teledirigidas. Con un botón mueren 1000 soldados sin posibildades de defenderse. Las armas son de los gobiernos que pueden comprarlas. Y después de muchas muertes inútiles todos terminan pactando y negociando.
    Ahorremosnos la muerte de nuestros hijos, de nuestros padres, de nuestros amigos. Los ingleses son personas como nosotros y nosotros como ellos. Armemos un mundo de paz y de concordancias. Amemos la vida.
    Empecemos con nuestros vecinos, con nuestros propios compatriotas: Solucionemos nuestros problemas con quien nos lastimó o a quien lastimamos. No generemos violencia.
    Si realmente tenemos un derecho legitimo sobre las Malvinas, busquemos la forma de volver a ganarlas sin mas sangre que la derramada.
    No instemos a nuestros niños a la guerra. Muchos no volverán. Podran soportarlo?
    Podran soportar sus hijos su ausencia, el hecho de no verlos aprender a caminar, recibirse , tener novia.
    Defendamos nuestros derechos. Pero entendamos que la guerra es el ultimo recurso, no el primero. La violencia es el ultimo arma, no la primera.
    Si les puedo pedir un favor y se los pido.
    BUSQUEN LA PAZ CON DIGNIDAD.
    Claudio Fabian Bachmann
    Veterano de guerra de las Malvinas 1982
    Puerto Argentino
    Goose green
    Gracias por estar. Y las Malvinas seguirán siendo Argentinas. Y recuerden que si es verdaderamente asi, eso quiere decir que los Kelpers también son argentinos, y se merecen un trato de igual a igual, aunque ellos digan lo contrario. Les puedo asegurar que la guerra no es el mejor camino, estoy de acuerdo con la Presi, y les cuento porquè, la próxima nota.
    Claudio Fabian Bachmann
    Veterano de Guerra del Atlantico Sur, Malvinas, Puerto Argentino, Pradera del Ganso y Bahia SanCarlos

    ResponderEliminar
  22. cronica de un primo que stuvo en la gloriosa laancha rio iguazu

    ResponderEliminar